sábado, 14 de febrero de 2015

Amor, mucho amor


Hoy es un día para celebrar el amor, y ¿qué mejor manera de hacerlo que recopilando algunas canciones que lo hagan en mi lugar? San Valentín es un día idóneo para hartarte a inhalar power ballads, comer galletitas de chocolate y fresa y deslizarte bajo la manta con ese alguien a quien tanto te gusta apachurrar a diario (si lo tienes, y si no, siempre puedes sustituir las galletas por unas latas de cerveza). 
He aquí una lista con los mejores baladones lacrimógenos de...¡os lo habíais creído!
Hoy no habrá Scorpions, ni Nothing else matters, ni cosas que se le parezcan demasiado. La selección de ahí abajo no habla de unicornios ni de "cómo lloro cuando te vas" ni de "me has dejado el corazón hecho un guiñapo, ya te vale". Bueno, sí pero no. Resumiendo, hoy en Villa Texas celebramos un día más LeFanuiense y no tan Ricense (¡patapachún...!).

Veamos...

De acuerdo, si alguien conoce algo más intenso y profundo que Draconian, que me lo diga. No, mejor que no se moleste, total, para lo que me va a importar su opinión de m*****... 
Y, es que, ¿a quién puede no caérsele la mandíbula al suelo y las lágrimas como cascadas si le susurran al oído...? 
"Oh, how I feel you in every single detail,
As you lurk inside my troubled dreams
There is no hope as long we walk this Earth,
But you should know my universe screams,
It screams for you"

Vale, había dicho que nada de lamentaciones, pero puede, y sólo puede, que sea lo único que vaya a haber. The Sins Of Thy Beloved era una bandaza, de esas underground, de espíritu apesadumbrado y que sudan melancolía por cada poro de su piel blancuzca.  No sé qué fue de ellos, pero su segundo y último disco salió hace ahora quince años. A mí me dan miedo, y mírenles...son taaaan de finales de los noventa, ¿verdad?


Y ellos no son muy de lamentaciones, nadie les ha dejado hechos un guiñapo. TSOTB son mucho más oscuros que eso, ellos son más de estar hechos un fucking laaaaake of sooorrow...

Lo único malo de ser tan tétrico es que la posibilidad de desteñir acecha en cada esquina. Eso les ha pasado a muchos grupos, y entre ellos están los antañamente doomeros Lacrimas Profundere. Una preciosa canción de su proceso de "pérdida de color", es esta "Adorer and Somebody", que aún tiene la fuerza de supurar una terrible tragedia entre sus doloridas notas...("and when you weep I understand what you mean to me...")





The Gathering es una de las bandas más auténticas que conozco, sobre todo durante la época en la que contaban con la voz de la maravillosa Anneke Van Giersbergen, a quien idolatro, pero mucho. La pesadumbre que llevan por sello todas y cada una de sus canciones es mágica, y aún siendo otro de esos grupos que ha mutado a través de los años (pocas bandas de doom no lo hacen), la oscuridad no les ha abandonado jamás. 
Aquí dejo una joyita que tiene nada más y nada menos que veinte años. Me ha encantado un comentario que tiene este vídeo: "she breaks a heart and she melts a heart with a song, and a smile"





Por Youtube pululan cientos de vídeos con la típica canción melancólica acompañada de las típicas imágenes góticas cutres del típico grupete de melenudos góticos con chica guapa al frente, cuya voz de angelito hace las delicias de adolescentes góticos incomprendidos. No sé si es gramaticalmente correcto meter tantas veces la palabra "gótico" en una frase, pero espero que se haya entendido el concepto. Reconozco que hace varios años tuve mi época de escuchar metal gótico sinfónico (nórdico, a ser posible) a maza, la cuál aún persiste, lo quiera o no. Elis era una de aquellas bandas que te tocaban tu corazón de post-adolescente, con la dulce voz de Sabine Dünser al mando y ese precioso piano como telón de sus discos. Poco después de empezar a escuchar a estos chicos, en 2006, Sabine falleció a causa de una hemorragia cerebral, con tan sólo veintinueve años. Aunque decidieron seguir y buscar nueva cantante para honrar la memoria de Sabine, no parece haberles ido demasiado bien y, hasta donde yo sé, ahora mismo no se encuentran en activo. 
Ésta era una de las canciones de Elis que más me gustaban. Aunque no era ni mucho menos uno de mis grupos favoritos del género, estas cosas se quedan clavadas como una espinita. Sabine me caía especialmente bien, no sé por qué...




Estamos llegando al final de la lista, pero no podía irme sin incluir a los reyes del dolor y de la intensidad doomera por excelencia, My Dying Bride. El arte de estos muchachos ingleses va mucho más allá de las modas, los atuendos negros y el eyeliner, no hay mucho que decir, ya que, con tan sólo nombrarlos, la piel se me eriza. Si os disponéis a escuchar la canción, darle un poco de volumen porque está un tanto bajo.
You are heaven sent...
Hay muy pocos como ellos.




Antes de llegar a la última canción, la cuál tengo clara desde el comienzo, siento la necesidad de incluir a otras de mis bandas favoritas en lo que se refiere al terreno death-doom, Swallow The Sun. Creo que el riff de esta canción es mi favorito de la historia de la música, me apasiona y me emociona. La letra habla acerca de la amante perdida, de la muerte, del dolor. Son sus temas predilectos, por otro lado. 




Estuve años obsesionada, esperando noticias de una banda que estuvo desaparecida mucho tiempo, si es que alguna vez llegó a aparecer realmente. Un puñado de demos hicieron las delicias de los seguidores de Embellish, cuyo cantante, David Gohé, había formado una banda paralela, esta vez con letras en español, y cuya música era bastante más triste y atrayente (para mi gusto) que la de su banda principal. Era el año 2004 (más o menos) y Romanthica cesó su actividad (insisto, si es que la hubo de verdad en algún momento), dejando unas cuantas canciones desperdigadas por la red y sin dar más señales de vida hasta hace unos dos años, cuando anunciaron que por fin se lo iban a tomar en serio y sacarían disco. Y lo hicieron. Un maravilloso disco de metal oscurete (aunque he de reconocer que las demos eran mucho más puras) en español vio la luz después de la larga espera, nada más y nada menos que con la colaboración en una de sus canciones de la mismísima Liv Kristine, que es bastante colega suya. 
La que incluyo aquí es "Al final", una de las demos que me tuvo intrigada tanto tiempo. Aquí está la versión mejorada del LP.




El romanticismo tiene tantas caras como queramos verle. Supongo que a veces es más fácil escuchar el manido "Still loving you" y empastelarte los oídos a baladazos que sentarte a mirar a la tristeza a los ojos y contemplar el amor desde una perspectiva compleja, pero a la vez más natural. Al fin y al cabo, somos humanos, débiles y vulnerables a las palabras, a la magia y a la tristeza de cada momento. No somos robots. 
Creo que éstas son algunas de las canciones de mi vida (al menos de los últimos diez años de ella). Lo que transmiten todas ellas es tan tan puro que, en muchas ocasiones, las bandas abandonan parte de esa esencia por el camino para abrazar otros sonidos. Quizá sea para aliviar las pesadillas, ¿no? No puede ser bueno ser tan maravillosamente intenso todos los días de tu vida, aunque con ello puedas hacer felices a los demás.

Feliz San Valentín.

viernes, 13 de febrero de 2015

¿Regreso?

Llegados a estas alturas, supongo que tengo poca credibilidad cada vez que asomo la nariz por aquí. No diré que he vuelto, porque no me lo creo ni yo, aunque he prometido actualizar y sí, aquí estoy. Un año y medio después de la última entrada, han pasado tantas cosas que es difícil poner al día este pequeño rincón. Supongo que lo más destacable, como siempre, son las personas. Las personas que han llegado, maravillosas. Una de las personas más importantes de mi vida me dejó. Supongo que la vida es así, los días y los meses siguen pasando, y cada momento agrio, cada segundo feliz, quedan atrás, cada vez más lejos, pero no se van. Nunca pueden. Si algo te desgarra o te acaricia las tripas lo suficientemente fuerte, la sangre gotea, a borbotones o a gotitas, hasta el último día. Y das las gracias porque así sea.

Gracias eternas a la persona que está detrás de esta entrada. 

Mirémonos en el espejo
y seamos felices.